miércoles, 10 de febrero de 2010

Filmando un accidente

De como se demuestra que en la carretera no siempre dependemos de nuestras habilidades al volante:

Humor de la prensa española

























Aquí os dejo unas cuantas perlas...

En Rusia no hacen falta puentes

Los rusos no necesitan puentes para cruzar ríos. Allí son más chulos que nadie y llegan a cualquier parte con sus camiones.

martes, 9 de febrero de 2010

El hombre bocina

Mediante bocinas de bici mirar lo que se puede llegar a hacer:

Peluquerías contra el canon de la SGAE


La SGAE sigue cayendo en los absurdos más tremendos a raíz de esa ansia gigantesca que los posee y los obliga a querer cobrar sin hacer nada más que reclamar el dinero. La última (que yo sepa) es querer cobrar una cuota de 12 €/mes a las peluquerías que tengan cualquier emisora de radio musical encendida… ¡El canon por poner la rádio!

Pero eso sí, las peluquerías se están defendiendo con una graciosa medida: ¡pedir a sus clientas y clientes que se traigan la música de casa! Rogándoles que esta sea original, no vayamos a incumplir alguna otra ley (recuperemos los vinilos si es necesario).

De esta manera muchas peluquerías y centros de estética de Barcelona, Sabadell (Barcelona) y Lleida han colgado ya un cartel en el que aparece la imagen de una joven con unos discos vinilos junto al lema: “A partir de ahora cuando vengas a la peluquería … ¡no olvides traerte la música de casa! Ah y ¡todo original!”.

Otra opción sería que reclamaran a las emisoras un pago por la publicidad que ellas emiten y, por tanto, los clientes de la peluquería absorben ¿no? O directamente a los anunciantes: que paguen a las peluquerías. En fin… es todo tan absurdo!

La iniciativa parte de la Fedcat (Federación Catalana de Peluquerías y Belleza) que desde antes de Navidad ha repartido 2.500 carteles para que cualquiera de sus empresas asociadas que lo deseara se uniera a la campaña. Por lo visto está teniendo muy buena acogida entre los clientes y son muchos los que están aportando su música.

Me parece muy bien la contra-medida de las peluquerías. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar ridiculeces de este tipo? ¿Es que no hay nada más importante a lo que dedicar el tiempo?

Para ilustrar el tema os dejo un fragmento del programa de Buenafuente en que una supuesta peluquera llama a la SGAE. La llamada es real: